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sábado, 22 de agosto de 2026

Faces of Death (2026): Reseña y Final Explicado

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Director: Daniel Goldhaber Guion: Daniel Goldhaber e Isa Mazzei Reparto: Barbie Ferreira, Dacre Montgomery, Josie Totah, Aaron Holliday, Jermaine Fowler, Charli xcx Año: 2026

Rehacer "Faces of Death" era una mala idea desde el principio. El original de 1978 fue un fenómeno de escándalo construido sobre una mentira comercial: prometía muertes reales, la mayoría estaban montadas, y el metraje que sí era auténtico venía de material encontrado y no de nada que la producción hubiera provocado. Un remake literal de eso hoy no tendría a dónde ir. Lo que Daniel Goldhaber e Isa Mazzei hacen en cambio es lo más inteligente que se podía hacer con la marca: no rehacerla, sino usarla como punto de partida y trasladar su pregunta central a un presente donde el metraje de muerte ya no circula en videoclubes sino en el timeline de todo el mundo.

En "Faces of Death" seguimos a Margot (Barbie Ferreira), moderadora de contenido para una empresa de redes sociales, cuyo trabajo consiste en ver lo peor que sube la gente para que nadie más tenga que verlo. Entre ese material empiezan a aparecer unos videos que no logra clasificar. Están hechos de una forma que sugiere montaje, y esa es la lectura cómoda, pero algo en ellos le dice a Margot que las muertes que está viendo no están fingidas. La duda se le vuelve obsesión, y la obsesión la lleva a investigar por su cuenta quién está detrás de ese material, muy por fuera de lo que su puesto le pide.

El sub-género acá es el del horror de metraje encontrado cruzado con el thriller de investigación, y la referencia de catálogo más cercana es "Sinister" (2012), que también arranca con alguien mirando muertes filmadas y termina destruido por la necesidad de entenderlas. La diferencia es dónde ubican el horror. En "Sinister" el metraje es un objeto maldito; acá el metraje es un producto, con audiencia, con métricas y con alguien calculando cómo hacerlo circular. Goldhaber y Mazzei ya habían trabajado esta zona en "Cam" (2018), donde la identidad digital de una mujer se le escapaba de las manos, y "Faces of Death" es la versión más oscura de esa misma preocupación: qué pasa cuando la plataforma no solo distorsiona la vida de alguien sino que se convierte en el motivo para acabar con la de otros.

01 / 02Barbie Ferreira como Margot: el horror de esta película empieza en la reacción de quien mira.

Lo mejor que tiene la película es el villano. Dacre Montgomery construye un tipo brillante, manipulador y genuinamente difícil de anticipar, que no opera desde el caos sino desde un plan que entiende perfectamente cómo funciona la atención en internet. Identifica antes que nadie quién lo está buscando, se informa sobre esa persona, y a partir de ahí no la persigue: juega con ella. La secuencia en la que empieza a manipular la percepción que las autoridades tienen de Margot es donde la película demuestra que su antagonista piensa mejor que su protagonista, y esa asimetría es lo que sostiene la tensión. En otra época este personaje se habría convertido en un villano icónico. El problema es que llegamos a un punto del género donde este arquetipo, el asesino metódico que trata su violencia como obra, ya se ha construido muchas veces, y por bien ejecutado que esté acá no termina de destacar sobre sus antecesores.

02 / 02Dacre Montgomery construye un villano que no opera desde el caos sino desde un plan.

Estructuralmente la película se parte en dos y las dos partes funcionan. La primera mitad es investigación casi forense: rastrear metadatos, comparar encuadres, entender cómo se fabrica y se distribuye un video. La segunda abandona ese registro y se convierte prácticamente en un slasher. Es un cambio de marcha arriesgado que en manos peores habría partido la película al medio, y acá está resuelto con suficiente control como para que se sienta una consecuencia y no un giro de género gratuito. La línea que une ambas mitades es la misma pregunta del original de 1978, actualizada: qué le hace a una persona mirar la muerte a través de una pantalla, y qué le hace a otra decidir que vale la pena producirla.

Donde la película pierde algo de terreno es en el ritmo, que se afloja en algunos tramos, y en un puñado de decisiones de guion que no terminan de encajar con la lógica que los personajes venían mostrando. Nada de eso es grave ni descarrila el conjunto, pero se nota. Y hay un problema más difícil de resolver, que no es de ejecución sino de contexto: los personajes están bien construidos sin llegar a ser memorables, y en un momento del género donde se estrena tanto, estar bien hecho no siempre alcanza para que a una película se la recuerde.

Los que valoran el horror que piensa sobre internet sin caer en el sermón, y los que disfrutaron la línea que va de "Host" a "Dashcam", van a encontrar acá una película bastante más ambiciosa que cualquiera de las dos. Los que busquen la provocación pura del original de 1978 se van a topar con algo más frío y más estructurado de lo que esperaban. A mí me pareció una muy buena película y una de las ideas más originales del año: tomar un título infame y, en vez de repetirlo, preguntarse qué significaría hoy. Me temo que va a ser ignorada por buena parte del público al que le hablaría, y eso es una lástima.

Rating: 8/10


Final Explicado (Spoilers a continuación)

La obsesión de Margot no es profesional, es personal, y la película se guarda esa explicación hasta bien entrada la trama. De adolescente grabó un video para redes con su hermana: un baile sobre las vías del tren, con la idea de salir corriendo justo antes de que el tren llegara. Su hermana resbaló al salir y el tren la mató. El video fue idea de Margot. De ahí viene todo: el trauma, la culpa, y la decisión de moderar contenido para que ese tipo de reto no se lleve a nadie más.

El responsable es Arthur (Dacre Montgomery), obsesionado con el original de 1978 hasta el punto de recrear sus muertes una por una. No persigue solo reproducirlas sino que se propaguen, y por eso escala hacia víctimas con perfil público, un reportero de televisión y una influencer, calculando que caras reconocibles harían correr el material más rápido y más lejos.

Margot llega a él por el camino más torpe posible: subiendo fragmentos a un foro tipo Reddit para que otros usuarios identifiquen el origen. Después consigue algo más sólido, accediendo a los archivos crudos de su empresa, que conservan información sobre quién los subió. Pero Arthur vigila esos mismos foros, ve lo que publica y le hace llegar una dirección. Antes de que pueda usarla, él llega primero: la localiza, la droga con fentanilo, el mismo método que usaba con las demás víctimas, y la lleva a la casa donde graba. Allí descubre que hay más personas retenidas, incluidos el reportero y la influencer.

Margot escapa con un disco duro con todo el material en bruto. La policía no le cree: el fentanilo en su sistema se lee como consumo propio, y Arthur ya se había encargado de sembrar dudas sobre ella. Entonces vuelve preparada, con cámara y micrófono ocultos. Consigue la confesión, la pelea termina con ella apuñalándolo varias veces, y con Arthur muriendo detrás de ella mientras se graba a sí misma contando lo que acaba de pasar.

Y sube el video. Ese es el cierre y el mejor gesto de la película: Margot usa la misma plataforma que le quitó a su hermana, y el mismo mecanismo que Arthur había convertido en método, pero para lo contrario. Él quería que el mundo mirara morir a desconocidos; ella hace que lo mire morir a él y sepa por qué. El ciclo se cierra donde se abrió.

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