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martes, 22 de septiembre de 2026

The Room Below (2026): Reseña y Final Explicado

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Director: Kurt Martin Guion: Kurt Martin Reparto: Alyssa Sutherland, Jonathan Rhys Meyers, Goran D. Kleut, Lauren Grimson, Gilbert Bradman, Bobby Gilchrist Año: 2026

Hay un tipo de frustración que solo produce el cine de horror de bajo presupuesto, y es la de ver una buena idea maltratada por su propia ejecución. No hablo de películas malas, que se olvidan solas. Hablo de las que tienen material para ser algo y lo desperdician en el guion, en el casting, en los diálogos. "The Room Below" es exactamente eso, y lo único que la mantiene dentro del rango de lo que se puede ver es su protagonista.

En "The Room Below" seguimos a Mia (Alyssa Sutherland), una mujer que perdió a su hijo Axel al cáncer y que no salió de esa pérdida. La película la encuentra ya instalada en su duelo, escribiendo libros infantiles que ya no le salen, conviviendo con manifestaciones dentro de su propia casa, y fijándose en un niño que conoce en un parque hasta que decide llevárselo y encerrarlo en un cuarto del sótano para tratarlo como si fuera Axel. Cuando John Perkins (Jonathan Rhys Meyers), un detective retirado, empieza a investigar la desaparición del niño, lo que Mia construyó empieza a ceder.

Alyssa Sutherland es la razón por la que esta película existe en algún sentido. La vimos sostener "Evil Dead Rise" con un trabajo físico enorme, y antes de eso en "Blood Vessel", y aquí hace algo más difícil: sacarle algo a un guion que no le da casi nada. Es la única del elenco que parece estar intentando construir una persona en vez de recitar líneas. Cuando la película se sostiene, se sostiene sobre su cara.

01 / 02Alyssa Sutherland es la unica del elenco que parece estar construyendo una persona.

El resto del reparto es un problema serio, y es un problema doble. Los dos personajes que más tiempo pasan en pantalla junto a Mia, el niño Simon (Gilbert Bradman) y el detective John Perkins, están mal escritos antes de estar mal actuados: los diálogos no suenan a cómo habla la gente, las reacciones no corresponden a lo que acaba de pasar, y las decisiones existen porque la trama las necesita. Sobre esa base, las interpretaciones los hunden del todo. Es difícil verlos, y como la película depende de que Mia tenga con quién chocar, cada escena compartida le resta a lo que Sutherland está construyendo sola.

02 / 02John Perkins se asoma al sótano, y esa única bombilla hace más trabajo atmosférico que medio guion.

Y es una pena, porque las ideas están. El juego con la percepción de Mia, lo que ella ve dentro de la casa y lo que la película decide mostrarnos a nosotros, es el mejor recurso del guion y el que mejor comunica el estado en el que está. Que sea escritora de libros infantiles tampoco es decorativo: su obra dependía de su hijo, y la pérdida se le llevó al hijo y al trabajo de una sola vez. Hay una película buena escondida en ese material.

Lo que la entierra es la inconsistencia. "The Room Below" está llena de cosas que no resisten que te detengas a pensarlas cinco segundos, desde logística que la trama necesita y nunca justifica hasta reacciones de personajes que solo se explican porque hacía falta llegar a la siguiente escena. El horror de maternidad tiene una tradición exigente, y esta película se mide contra "Huesera: The Bone Woman" y "The Babadook" sin la disciplina de guion que aquellas tenían. La diferencia es que en esas dos cada decisión rara del personaje estaba sostenida por la lógica interna de su trauma. Aquí demasiadas están sostenidas por la conveniencia.

Un detalle que sí merece crédito: la película entiende que el trauma no es la maternidad en sí, sino que te quiten el lugar de madre. Mia no está rota por haber sido madre, está rota por haber dejado de serlo, y esa distinción es la que le da a la historia el poco peso real que tiene.

Los que vengan por Alyssa Sutherland van a encontrar lo que buscan, y es posible que con eso les baste. Los que quieran un drama de duelo con horror que funcione como pieza completa, o que simplemente no toleren diálogos que suenan a primer borrador, se van a frustrar mucho antes del final. Hay una buena idea aquí, y no llegó a película.

Rating: 4/10


Final Explicado (Spoilers a continuación)

La película explica a Mia por partes. La pérdida de Axel no fue el único golpe: después, Mia intentó suicidarse lanzándose por un balcón. Sobrevivió, pero la caída le dejó una lesión que le impedía volver a tener hijos. Ese doble duelo es lo que la empuja a disociarse y a ver a su hijo en Simon.

Las manifestaciones de la casa se resuelven del lado psicológico. La entidad con la que Mia convive y con la que habla existe para nosotros porque la película nos pone dentro de su percepción, pero la pista está en que quienes la rodean no la ven: Simon no puede verla. Es su trauma con forma física, y funciona además como la coartada que le permite justificar lo que va haciendo.

Encerrado en el sótano, Simon pasa a ser Axel. Mia empieza a suministrarle quimioterapia, que es donde el guion pierde pie: no se consigue sin diagnóstico, sin referido y sin dinero, y la película nunca explica cómo una escritora de libros infantiles la tiene en casa. También lo usa como musa: su mejor etapa fue cuando escribía para Axel, y con Simon recupera lo que había perdido.

John Perkins, el detective con el que Mia se hace amiga, venía de su mismo grupo de terapia, también perdió un hijo y se retiró de la policía después. Eventualmente se revela que Mia ya había hecho esto con el hijo de él: lo secuestró y lo trató como a Axel, la misma historia que estamos viendo con Simon.

Simon muere, y Mia lo entierra en el patio. Junto a su tumba hay tres más, de otros niños, y cada una tiene encima un objeto: una ostra en la de Simon, un sombrero de pirata en otra. Cada niño fue la inspiración de uno de sus libros, y el objeto es la marca de cuál.

El cierre es lo mejor pensado de la película. Durante buena parte del metraje Mia aparenta estar embarazada, y resulta que era falso, algo que se ponía. Y al principio la vemos pintando una pared de su casa. En la escena final vuelve a fingir el embarazo y vuelve a pintar la misma pared, de otro color. El ciclo arranca otra vez. La película no la castiga ni la cura: la deja exactamente donde empezó, y nos dice que esto ya pasó cuatro veces y va a pasar nuevamente.

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