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jueves, 29 de octubre de 2026

Pinocchio: Unstrung (2026): Reseña y Final Explicado

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Director: Rhys Frake-Waterfield Guion: Rhys Frake-Waterfield Reparto: Cameron Bell, Richard Brake, Robert Englund, Jessica Balmer, Jack Art Gray, Jude Evan Lloyd Año: 2026

Llevamos ya varios años con esta ola de películas que agarran personajes de cuentos infantiles caídos en dominio público y los convierten en horror, lo que el internet bautizó como el Poohverse y que sus productores venden como Twisted Childhood Universe. Empezó con Winnie the Pooh, siguió con Peter Pan, y el patrón hasta ahora ha sido presupuesto bajo, ejecución peor y una idea que se agota en el póster. Yo llegué a "Pinocchio: Unstrung" con esas expectativas exactas y me tocó ajustarlas, que no es algo que diga con frecuencia sobre esta línea de películas.

En "Pinocchio: Unstrung" seguimos a James (Cameron Bell), un niño que acaba de perder a su mejor amigo al cáncer y que no encuentra por dónde salir de eso. Su abuelo Geppetto (Richard Brake) le fabrica una marioneta de madera que tiene vida propia, pensada para llenar ese hueco y acompañarlo. El problema es que la marioneta se toma las dos instrucciones al pie de la letra, ser su mejor amigo y protegerlo, y su idea de proteger a alguien resulta bastante más expansiva que la de cualquier adulto en la casa.

El guion es el eslabón débil, y falla por indecisión más que por torpeza. Al principio la película sugiere que la sola presencia de Pinocchio altera algo a su alrededor y que las fatalidades ocurren como accidentes, casi como si el muñeco fuera un mal augurio con patas. Más adelante abandona esa idea y lo convierte en autor directo de las muertes, que es una película distinta con reglas distintas. Cualquiera de las dos funciona, pero sostener las dos a la vez deja al espectador sin saber qué está mirando. A eso se suma una segunda línea, la del deseo de ser humano que viene del cuento original, que la película abre con entusiasmo y después deja tirada sin resolver.

Y sin embargo hay un momento en que uno entiende qué clase de película es esto y deja de pelear con ella. Las muertes son creativas, el gore es abundante y los efectos prácticos están muy bien hechos, con esa exageración campy que solo funciona si la producción se compromete de verdad. El trabajo con la marioneta es lo mejor del apartado técnico, tiene presencia física real y resuelve bien el problema de que el villano sea un objeto de madera. Nada de esto resiste que te pongas a pensar en realismo, y la película nunca pretende que lo hagas.

01 / 02El trabajo con la marioneta es lo mejor del apartado técnico, y tiene presencia física real.

Las actuaciones tampoco estorban, que en este subgénero ya es decir algo. Richard Brake lleva años sosteniendo películas de horror de presupuesto medio, y lo hemos visto en "Offseason" y "Perfect Skin", así que su Geppetto llega con el peso justo. A Robert Englund lo tenemos como la voz de Cricket, el grillo, y no hace falta explicar lo que ese nombre carga encima desde "A Nightmare on Elm Street". Los niños funcionan mejor de lo esperado, y lo mal hablados que son termina jugando a favor de la película, con una camaradería que, guardando toda la distancia de calidad que haga falta, recuerda un poco a la de los personajes de Stranger Things.

Mi mayor problema con la película no está en la pantalla sino detrás de ella. Se nota que alguien miró qué derechos habían caído en dominio público y corrió a ser el primero en sacar un Pinocchio de horror, y de esa prisa salen todas las inconsistencias del guion. Con unos meses más para decidir qué película querían hacer, quedarse con una de las dos ideas y trabajarla a fondo, esto pudo haber sido bastante más que un producto oportuno.

02 / 02Las muertes son creativas, y los efectos prácticos hacen el trabajo que el guion no hace.

El que venga buscando un mensaje profundo, coherencia interna o una relectura seria del cuento se va a frustrar antes de la media hora. El que quiera gore creativo, efectos prácticos bien hechos y chistes que de verdad aterrizan, apagando el cerebro durante 82 minutos, va a pasarla mejor de lo que esta franquicia lo tiene acostumbrado.

Rating: 6/10


Final Explicado (Spoilers a continuación)

La línea que la película abre y nunca cierra es la del deseo de Pinocchio de volverse humano. Alguien le mete en la cabeza que para lograrlo necesita partes de personas, y él sale a conseguirlas y a colocárselas encima, que es una idea de body horror bastante prometedora, y después no va a ninguna parte. Se siente como un guiño al deseo del cuento original que la película quiso tener sin comprometerse a desarrollarlo, y es la inconsistencia que más pesa, más incluso que la del origen de las muertes.

El giro de verdad está en Geppetto, y es que lo que parecía un abuelo intentando consolar a su nieto resulta ser un hombre que trajo la marioneta a la vida como experimento, y que además la quería mala desde el principio. Su nieto y los amigos de su nieto nunca le importaron demasiado, y eso reordena la primera mitad de la película, porque el regalo nunca fue un regalo.

De ahí sale la confrontación final entre los niños, la marioneta y Geppetto, y los niños salen adelante gracias a que Pinocchio interviene de su lado. El cierre temático llega ahí, cuando Pinocchio entiende que no puede seguir fingiendo ser algo que no es, que es una marioneta y no un humano, y que eso no tiene nada de malo. Es una lectura sorprendentemente amable para una película que se pasó ochenta minutos desmembrando gente.

Y entonces llega el último plano, que es el mejor chiste del guion. Pinocchio declara que prefiere ser lo que es porque nunca disfrutó matar personas, y justo en ese momento le crece la nariz, y ahí termina la película. El gesto es tramposo en el mejor sentido, ya que usa la única regla que todo el mundo conoce de este personaje para desmentirlo sin una sola línea de diálogo extra, y de paso deja la puerta abierta para una secuela sin necesidad de prometerla.

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