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sábado, 3 de octubre de 2026

Hellcat (2026): Reseña y Final Explicado

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Director: Brock Bodell Guion: Brock Bodell Reparto: Dakota Gorman, Todd Terry, James Austin Johnson, Liz Atwater, Jordan Mullins Año: 2026

El horror de espacio contenido vive o muere por una sola decisión: cuánta información le das al espectador y cuándo. Si le das de más, la claustrofobia se convierte en espera. Si le das de menos, el espectador se desconecta. Yo llegué a "Hellcat" recién salido de "Iron Lung" y con la sensación de que era demasiado pronto para otra película de pocos personajes encerrados en un sitio pequeño. Llegué además sin saber absolutamente nada del argumento y con las expectativas por el piso. Me equivoqué, y ese error es probablemente la mejor recomendación que le puedo hacer a esta película.

En "Hellcat" seguimos a Lena Orchard (Dakota Gorman), una joven que despierta en la parte trasera de un vehículo de camping en movimiento sin recordar cómo llegó ahí. Tiene una herida en uno de los brazos y algo que parece una infección le está subiendo por las venas. Desde la cabina le habla Clive Peters (Todd Terry), el hombre que conduce, quien le dice que no tienen mucho tiempo antes de que eso se le riegue por todo el cuerpo y que la está llevando donde alguien que puede atenderla. Él sabe exactamente lo que ella tiene. Ella no. Y mientras el vehículo avanza, Lena empieza a registrar el interior y a encontrar cosas que no cuadran con la versión de que esto es un rescate.

Lo que hace que la película funcione es una disciplina que muchas producciones de este tamaño no se atreven a sostener: el espectador no recibe ni un dato más de los que Clive le entrega a Lena. Cuando ella despierta sin saber por qué está ahí, tú tampoco lo sabes. Cuando se mira el brazo y ve la infección avanzando, sabe que tiene algo encima pero no qué es ni qué le va a hacer, y tú estás exactamente en esa misma posición. No conoce a Clive ni sus intenciones, y el guion se niega a adelantarte nada sobre él. Brock Bodell escribe y dirige, y la decisión de amarrar la información del espectador a la información de la protagonista es lo que convierte un trayecto en carretera en algo genuinamente tenso.

01 / 02El pasillo del vehículo es toda la geografía que la película necesita, y Lena lo recorre sin saber nada.

En este sub-género la actuación protagónica carga con todo, porque es la que tiene que sostener la credibilidad de la situación y entregar la información que el encierro no permite mostrar de otra forma, sea por diálogo, por gesto o por reacción. Dakota Gorman no entrega la mejor actuación que uno vaya a ver este año, pero hace un trabajo sólido y, sobre todo, creíble en los momentos donde la película depende por completo de su cara. Todd Terry aporta desde la voz durante buena parte del metraje, que es un ejercicio distinto y no menor. Con los recursos que tiene, la película está muy bien hecha.

02 / 02Dakota Gorman sostiene los tramos en los que la película depende por completo de su cara.

Donde "Hellcat" se resquebraja es después de su giro. Hay una revelación que reorganiza por completo lo que uno creía estar viendo, y a mí me agarró por sorpresa; pasé un buen rato después revisando mentalmente qué evidencia había de que eso fuera lo que estaba pasando, que es exactamente la reacción que una película así busca. El problema es que, a partir de ese momento, el guion empieza a cometer errores que no había cometido en los 91 minutos previos. La sección del vehículo, donde Lena no sabe nada, tiene una tensión y un manejo de la percepción del espectador que la última parte pierde. Una vez que todo queda explicado, la película toma rutas que se sienten menos pensadas, y el cierre intenta subrayar algo que ya había quedado claro. Ese subrayado la empuja hacia lo absurdo y hasta hacia lo gracioso, y esta no es una película que estuviera buscando risas.

Los que disfrutan el horror de espacio cerrado, del linaje de "Cube" o "Crawl", donde la amenaza importa menos que la geografía y el desconocimiento, van a encontrar aquí una entrada modesta pero muy competente. Los que necesiten que una película sostenga su nivel hasta el último plano se van a topar con un tercer acto que afloja. Y hay un punto que conviene decir claro: el giro divide. Si te compra, el resto de la película se disfruta; si no te compra, probablemente sientas que te cambiaron el trato a mitad de camino. A mí me tuvo agarrado casi todo el tiempo, y para lo que costó hacerla, eso ya es bastante.

Rating: 7/10


Final Explicado (Spoilers a continuación)

Lo que Lena tiene no es una infección: es una licantropía en curso. La herida del brazo y eso que le sube por las venas son la transformación, y por eso Clive sabe qué le pasa sin necesidad de examinarla.

Mientras registra el vehículo, Lena da con la pieza que reordena todo: hay otra joven ahí dentro, Ollie (Liz Atwater), hija de Clive y en la misma condición que ella. Clive no es un secuestrador que inventó una excusa médica; es un padre que lleva tiempo lidiando con esto en su casa y busca a alguien que pueda ayudar a las dos. El giro funciona porque reinterpreta el encierro en lugar de contradecirlo: todo lo que parecía sospechoso tenía otra explicación, puesta delante del espectador sin señalarla.

De dónde sacó Clive la idea es lo que la película guarda para el final. Lo escuchó en un programa de radio sobre asuntos ocultos, llamó y habló con el presentador, Jasper Deville (James Austin Johnson), y de ahí salió el médico al que dice estar llevándolas. Ese médico no existe. Era material de programa nocturno, y Clive condujo cientos de kilómetros detrás de algo inventado.

Deville no era el único que escuchaba. El oficial Crump (Jordan Mullins) también, anda cerca de la ruta, reconoce el vehículo de camping y los persigue para matar a Lena porque sabe lo que es. Cómo lo sabe, y por qué para él esto no es una locura de radio nocturna, nunca se explica. Sospecho que es deliberado, porque seguimos todo desde la perspectiva de Lena y ella tampoco entiende de dónde sale este hombre, pero el recurso se siente flojo igual.

De la confrontación Lena sale viva y Clive no. Ahí entra el dato que la película dejó caer al principio: Lena dijo estar embarazada aunque no lo pareciera, porque estaba en una etapa muy temprana. El embarazo es real, y la licantropía le acelera la gestación, así que termina pariendo poco después de lo de Crump. El bebé es un lobo, y se ve mal. Parece un juguete, y es lo más flojo del metraje.

Lena se va con Ollie y con su hijo, y ahí termina la película. El cierre confirma que esto nunca fue delirio ni infección: las dos son lo que Clive venía diciendo, y el parto lo subraya. La película tenía su mejor versión en el trayecto, no en el destino.

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